Centro de Investigación Metalúrgica

  • 11 de febrero de 2021

Celebración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia

Desde su proclamación oficial en 2015 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, el día 11 de febrero se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que tiene como principal objetivo visibilizar el importante rol de la mujer en la ciencia y fomentar las vocaciones científicas. Hemos conversado con la Doctora Edurne Aguado, investigadora del Centro Tecnológico AZTERLAN, sobre la importancia de este día y sobre su experiencia personal.

Edurne AguadoLa celebración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la ciencia es relativamente nueva, ¿por qué crees que surge la necesidad de reivindicar el rol de la mujer en un ámbito tan específico?

Todavía existen espacios en los que el rol de la mujer es menos visible que el del hombre. La ciencia y la tecnología es uno de ellos. Históricamente, este ámbito de conocimiento y las profesiones asociadas a él les han sido negados a las mujeres; e incluso cuando, superando las limitaciones sociales, algunas han logrado importantes hazañas, se les ha negado el reconocimiento y la visibilidad que verdaderamente se merecían. 

Creo que un día como este responde a esos dos aspectos, tanto al acceso al conocimiento especializado, como a la visibilidad que se le da al trabajo realizado por las mujeres en este campo.

Este día se hace mención específica también a las niñas. ¿Qué opinas al respecto?

Sin duda, la formación y la educación son el primer paso para desarrollar roles en la sociedad y en el ámbito laboral en la vida adulta. Por su parte, el sistema educativo reglado tiene un rol fundamental haciendo visibles y accesibles estos campos a ambos géneros por igual, pero sin duda la educación social y familiar tienen que establecer las bases para ello.

Está en manos de todos y todas hacer visible el papel de la mujer en el ámbito científico-tecnológico para que niñas y niños no se encuentren con roles de género excluyentes o limitadores, y que finalmente eso cale en el sistema educativo y en la sociedad.

¿Cuáles crees que son, actualmente, las mayores dificultades para que las mujeres accedan a este tipo estudios y profesiones?

Si bien hace unos años el principal problema era que, directamente, a la mujer se le negaba el acceso a estudios superiores y técnicos, cuando finalmente se ha conseguido, en el ámbito científico y tecnológico se ha visto una clara tendencia en las mujeres a especializaciones de carácter sociosanitario y bio-sanitario, principalmente. Tal vez, aunque en los últimos años también ha evolucionado mucho este aspecto, han quedado algo más alejadas algunas carreras técnicas como la ingeniería y, sin duda, algunas profesiones relacionadas con la producción directa en la industria (mecanizado, pie de colada…). Creo que algunas profesiones siguen viéndose como más “masculinas”, … y ese puede ser el mayor freno.

Por supuesto, las empresas tienen también una responsabilidad importante para contribuir a cambiar esta percepción.

En tu caso, ¿Cómo describirías tu experiencia personal como científica y tu acceso y relación con el entorno industrial?

Por mi parte, siempre he tenido un importante apoyo familiar. Mi madre no pudo estudiar y siempre me animó a que, siguiendo mis preferencias personales, me formara y llegara a tener una carrera. Personalmente, yo me decanté por la ingeniería química, que también puede ser tipificada como una especialidad en la que hay bastante presencia femenina… pero tras doctorarme me planteé mi carrera profesional y vi la posibilidad de adentrarme y de especializarme en el campo de las tecnologías de fundición. Y en aquel momento, no sentí ninguna traba y me vi completamente capacitada para ello. Actualmente, llevo ya 9 años de mi carrera profesional en el Centro de Investigación Metalúrgica AZTERLAN, participando en diversos proyectos y colaboraciones con empresas de fundición.

Ya en relación directa con las fundiciones y las empresas de la industria metal-mecánica en general, sí me he ido dando cuenta de que hay muchas mujeres en puestos relacionados con laboratorio, ingeniería y desarrollo de producto, y muchas menos en ámbitos ligados a la producción directa o en otro tipo de trabajos de planta.